¿Odio el fútbol moderno?

Odi al futbol modern

Ya comenté que estuve en Hamburgo. Aprovechando la proximidad entre Berlín y Hamburgo viajé hasta allí para poder ver el partido del Espanyol y, ya que hacíamos el viaje, hacer turismo y conocer la ciudad.

La noche anterior al partido fuimos a cenar a la hamburguesería The bird (muy recomendable si estás por allí, a no ser que tengas alergia a los lugares muy modernos, entonces probablemente no sea tu lugar) Y desde el lugar donde estaba sentado podía ver colgada la bufanda de la imagen que encabeza este post.

Primero de todo me hizo gracia leer una bufanda con un texto en uno de mis idiomas nativos (Supongo que alguna peña catalana del St. Pauli la llevaría hasta allí). Cuando uno vive a tantos kilómetros de distancia, este tipo de estupideces hacen gracia.

Pero, sobre todo, me gustó leer el mensaje que había en la bufanda: “Odi al futbol modern“. Crecí en el campo de Sarrià, con las equipaciones Massana, cuando los jugadores llevaban pantalones cortos de los de antes, cuando las camisetas no llevaban números y los jugadores que salían al campo siempre llevaban números del 1 al 11, independientemente si eran siempre los mismos o no. Cuando estaban permitidas más patadas y había menos tecnología (a pesar, que estoy a favor de la tecnología). Cuando los clubs de fútbol eran eso, clubs de fútbol y no empresas profesionales. Y, a veces, lo hecho en falta. Y soy de los que piensa que Odio al fútbol moderno. Por eso me alegró ver esa bufanda.

Pero esa misma noche, camino de casa me planteé la duda: “Pero, ¿realmente odio el fútbol moderno?”. Soy seguidor de un club de fútbol profesional que, aunque modesto, pertenece a la élite (primera división) de una de las ligas más profesionalizadas del mundo. Soy uno de los que ha exigido que nuestro club debería profesionalizarse para poder sobrevivir y dar un salto de calidad. Y también de los que, con ciertas reservas, me alegré que Chen Yansheng comprase el club con la intención de sanearlo y hacerlo grande. Entonces ¿odio el fútbol moderno?

Sí, creo que son dos cosas compatibles. Es como si te gustan las morenas y tu mujer es rubia. ¿La querrás menos? No, porque son dos cosas diferentes.

Los años que recuerdo que el fútbol me ha hecho disfrutar más era cuando todos los domingos iba a ver los partidos del Juventud 25 de septiembre (el venti), equipo de 2º/3º regional preferente del barrio de mis abuelos. Cuando seguía a la UE Rubí, equipo de mi ciudad natal, en 3ª División y el año que estuvimos en 2ªB. O los años del Espanyol en Sarrià. Pero sigo disfrutando con el Espanyol.

Preferiría que el fútbol no fuese tan profesional, que fuese más fútbol y menos marketing. Que los jugadores cobrasen sueldos más humanos (aunque siguiesen siendo altos) y que no se moviesen las cifras insultantes de compra-venta que se ven últimamente. Pero no es algo que yo haya escogido, aunque sí que es algo que está afectando en la pérdida de mi pasión por el fútbol.

Pero el Espanyol, sigue siendo el Espanyol. Siguen siendo los mismos colores y el mismo escudo del cual me hice aficionado hace ya 30 años. Sigue teniendo la misma historia y el mismo pasado. Por eso, seguiré disfrutando del Espanyol, mientras sigo odiando el fútbol moderno.

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